Las pupusas, el plato nacional de El Salvador

¿Sabían que el segundo domingo de noviembre se celebra en El Salvador el Día de la Pupusa? Así quedó establecido desde el año 2005 por el Decreto Legislativo N° 655, publicado en el Diario Oficial N° 7.  Ese mismo decreto determinó que las pupusas son el “plato nacional de El Salvador”.

Pusiesque no podía ser de otra manera: nadie que haya vivido en o haya visitado El Salvador puede negar que las pupusas son parte central de nuestra cultura gastronómica.  Hará unos cuarenta años atrás, era comida destinada para el fin de semana pero poco a poco se ha ido consumiendo todos los días y a todas las horas (especialmente en el desayuno y la cena).  No hay lugar en El Salvador donde no exista, por lo menos, una pupusería. 

Un poco de historia sobre las pupusas

Todos sabemos que los pueblos mesoamericanos somos hijos del maíz.  La base de nuestra alimentación precolombina estaba en ese grano.  Hay muchísimos tipos de maíz en esta zona del mundo por lo que hay infinidad de platillos que tienen esos granos a la base.  Pero de algún modo las pupusas se arraigaron fuertemente en la cultura nahuat-pipil.

Las pupusas constituyen la comida típica más conocida y difundida en El Salvador, debido a la tradición seguida de generación en generación. A pesar de que no se conoce con certeza el origen de la pupusa, algunos estudios señalan que podría haber surgido en el occidente de El Salvador, específicamente en la zona que hoy ocupa el departamento de Ahuachapán.

Fray Bernardino de Sahagún en su Historia general de las cosas de Nueva España  relató la existencia de una comida de masa cocida que se mezclaba con carne y con frijoles. Por otro lado, una publicación del Museo Nacional de Antropología Dr. David J. Guzmán afirma que las pupusas eran parte fundamental de la dieta de asentamientos precolombinos en Ahuachapán, presuntamente quichés que habían emigrado desde Guatemala.

Cada pupusa posee un valor nutricional de 350 calorías por lo cual un par de pupusas, constituye un tiempo completo de comida para una persona promedio

El nombre pupusa

Según se dice el nombre “pupusa” proviene del pipil “pupusawa” y constituye la pronunciación ya españolizada de “popotlax”, que es una conjugación de palabras en el idioma Náhuatl “popotl”, que significa relleno, grande, abultado y “tlaxkalli” que significa tortilla.  O sea, pupusa significa tortilla abultada y rellena. 

Para quienes no son de El Salvador y nunca han visitado este país, les cuento que la pupusa es una tortilla elaborada manualmente (cero máquinas) a partir de una masa de maíz o arroz y que se rellena con uno o varios de los siguientes ingredientes: quesillo (un tipo de queso parecido al mozzarella), chicharrón (carne de cerdo bien frita y molida), frijoles molidos y fritos, ayote o loroco. En los últimos años se han popularizado las pupusas con ingredientes no tradicionales como el camarón, el chile jalapeño, pollo, jamón, hongos, etc.

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La cocción se puede hacer sobre un comal de barro que se calienta con leña, aunque se ha popularizado más el uso de planchas de lámina que son calentadas con gas propano.

Las pupuserías

Las pupusas saben mejor recién hechas así que lo normal es llegar al lugar (pupusería) ordenar el tipo de relleno que uno quiere y comerlas recién hechas.

Hay lugares emblemáticos en El Salvador como por ejemplo los Planes de Renderos, Antiguo Cuscatlán, Apopa, Izalco y Olocuilta (para las hechas con masa de arroz).  Algunos lugares famosos por sus deliciosas pupusas ya solo quedan en la memoria, como la 5 de noviembre.  Otras pupuserías surgen con la idea de innovar este platillo cayendo en aberraciones como las  pupusas de colores.  Lo que sí es cierto que las predilectas siguen siendo las tradicionales (de queso, frijol con queso y revueltas).

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Una imagen típica en una noche de sábado o domingo en El Salvador

Fuera de El Salvador

Las pupusas  han viajado con nuestros familiares y amigos hasta los últimos rincones del planeta.  Cuando la comunidades son grandes, como en el caso de Estados Unidos, nuestros compatriotas lograron instalar pupuserías casi casi idénticas a las de El Salvador no solo en su ambientación sino sobre todo por el delicioso sabor nacional.

Gracias a estos  hermanos, las pupusas son conocidas internacionalmente  y, aunque se las coman usando tenedor y cuchillo, a los extranjeros (incluso de gustos exigentes) les agrada el sabor tan especial.

En definitiva, la Asamblea Legislativa no se equivocó al  dedicar un día para celebrar nuestro gusto por las pupusas. Así que este segundo domingo del mes de noviembre tendremos que celebrar comiendo pupusas todo el día.  ¿Qué si nos engordan? Pues sí, pero sepan cada pupusa posee un valor nutricional de aproximadamente 350 calorías  por lo cual un par de pupusas constituye un tiempo completo de comida para una persona promedio, claro…hay quienes se comen 6 o más y es allí donde viene el problema.

Para finalizar, les comparto dos videos de grandes chef (Anthony Bourdain y Andrew Zimmerman) que han probado comidas alrededor del mundo y  también han caído rendidos ante el sabor de las pupusas. Claro, más de siete millones de salvadoreños no se pueden equivocar.  Comparte esta entrada con tus amigos para compartir el gusto por este delicioso platillo salvadoreño.

Hasta pronto y que disfruten su domingo de pupusas.

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