Los chuchos en semana santa

“-Los hombres han olvidado esta verdad -dijo el zorro-, pero tú no debes olvidarla. Eres responsable para siempre de lo que has domesticado.¨ El Principito (capítulo XXI)

Puesí, se acercan las vacaciones de Semana Santa y es cuando mejor podemos entender aquel dicho de andar “como chucho en procesión“. Es que no creo que los chuchos sean muy devotos por lo que no tienen nada que andar haciendo en esos ritos, pero siempre veremos a uno mezclado en las procesiones, siempre callejero, siempre algo perdido, siguiendo el paso de la gente, a ver si cae algo para el almuerzo o para la cena.

Pero… los chuchos en procesiones casi nunca logran su objetivo. Pronto vuelven a su realidad de abandono, realidad a la que se suman cada año más mascotas; y es que la Semana Santa es sinónimo de descanso, de religiosidad para algunos, de viaje para otros y de abandono para muchas mascotas.

-“Es  solo un perro. Que se quede en la casa, ¿qué le va a pasar?”

Esta parece ser la forma en que piensan muchos dueños, sin darse cuenta el sufrimiento por el que hacen pasar a sus mascotas.  Hay gente que dirá que les dejan suficiente agua y comida pero ¿si el agua se ensucia? ¿Si el perro derrama el agua? ¿Cuánto es suficiente? ¿El perro podrá medir sus raciones para que dure el alimento?

Dejando de lado la alimentación y también la higiene, piense en la angustia de estos animales abandonados.  Vio a su familia irse feliz  y espera horas y días sin que regresen.  Las mascotas se sienten parte de la familia, pues esta constituye para ellos la manada en la que su naturaleza les dice que deben vivir.  Y de repente se sienten abandonados por esa “manada humana”.  ¿No se ha fijado usted que hay perros que aúllan cuando se quedan solos en la casa?  No lo hacen por maldad o por irritar al vecino, lo hacen porque están llamando a su familia  para que vuelvan porque han dejado atrás a un miembro: él mismo.

Algunas soluciones

Lamentablemente en El Salvador, son pocos los lugares donde se puede ir de paseo acompañado por un perro.  Pero esto no significa que les debamos dejar encerrados en la casa, casi a su suerte, en situación de ABANDONO.  Hay varias alternativas, que no necesariamente implican gastar mucho:

  • Pida a un familiar o un amigo que llegue a alimentar y a pasear a su perro.  Sería genial si esa persona pudiese quedarse a vivir en su casa mientras la familia está de vacaciones.
  • Puede solicitarle a alguien que le brinde albergue mientras usted va de vacaciones.
  • Cada vez son más las veterinarias que ofrecen cuidar a las mascotas mientras los dueños van de viaje.
  • Urban Dog Sanctuary brinda servicio de hospedaje (8 dólares por día), con caminata y juegos diarios incluidos.
Jugar con su perro en la playa hace olvidar todo estrés.
Jugar con su perro en la playa hace olvidar todo estrés

O puede hacer como yo: suba a su perro al carro, lleve agua y comida para él y para usted, y  váyanse a una playa donde puedan bañarse y jugar.  Claro, el viaje no será de paz y tranquilidad, pero sí será suficiente para olvidarse del stress por el trabajo y compartir momentos de alegría con su fiel amigo.

Recuerde que él nunca le abandonaría ¿por qué  abandonarlo a él?.  Recordemos las palabras del zorro al principito: “Eres responsable para siempre de lo que has domesticado.”

Nota:  parte de este texto fue publicado originalmente el 7 de abril de 2014, en el blog de Urban Dog Sanctuary, en Diario El Mundo.

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