Aquí la gente ríe

1470971912198Cuando uno camina por las calles de San Salvador, mira  desde temprano a gente que está instalando su venta en las calles.   Ellos comienzan su trabajo desde las 6 de la mañana y pueden mantenerse hasta 12 o 14 horas, soportando el calor, el viento, el humo de los buses y las groserías de algunos. Cuando comienza a caer  la noche, recogen sus ventas para irse a sus casas y la historia se repite día tras día.   Una vida dura, bastante dura, y sin embargo esta gente ríe.

Si uno se toma el tiempo para observarles, se da cuenta de que siempre hay una broma dispuesta a salir, una carcajada lista para disfrutarse con  todos los dientes o al menos una sonrisa para acompañar el buenos días. ¿De dónde les viene esa fortaleza? ¿De dónde les viene la fe para madrugar cada día y esperar que su venta sea mejor que la de ayer? ¿Cómo se aprende a reír en medio de una vida difícil?

Nunca me he atrevido a preguntarles, pues imagino que si lo hago, primero me mirarán de pies a cabeza, luego se verán entre ellos y simplemente, se soltarán una carcajada.

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