Yo no canto el himno nacional

Puesi, a mi nadie me puede decir que no quiero a ese paisito donde ha nacido.  Lo quiero y trabajo por él; pero no canto el himno nacional.

La década de los ochentas fue difícil, muchas personas decidieron  cruzar las fronteras para salvar sus vidas.  Yo no. Yo me quedé a trabajar desde lo que yo hacía, por hacer de este un país mejor.  Llegó el fin de la guerra, muchos regresaron, muchos se quedaron viviendo sus vidas reconstruidas fuera de El Salvador.  Yo seguía aquí, trabajando desde lo que sabía para tratar de construir un país mejor.

La situación económica iba empeorando.  Después de los millones invertidos para la reconstrucción de la postguerra, no había mucho crecimiento.  La gente empezó a migrar (sobre todo para Estados Unidos) para ayudar a sus familias a sobrevivir. Yo, pues como se imaginan, me quedé aquí, admirando y respetando a esos héroes que arriesgan su vida para enviar remesas a sus familias. Para entonces trabajaba en una radio comunitaria, en la que a veces había salario y a veces no, pero igual me sentía comprometida a trabajar por el derecho a la información y la comunicación.

Después, llegaron los terremotos del 2001.   Los que lograron salir a Estados Unidos antes del 13 de enero de 2001 (creo que incluso, del 13 de febrero del mismo año), lograron un estatus de estadía temporal y permiso de trabajar en el país del norte.  Bien por ellos y por esta Patria que demandaba remesas… Yo seguía en mi paisito, pequeño como un pañuelo, del que casi nadie sabe donde está, pero que vale la pena conocer.

¿Por qué no canto el himno nacional?  Sigan leyendo…

En el 2001 comencé a trabajar para el Gobierno, con satisfacción por el trabajo que hacía y hago, así que sigo en este paisito macondiano .

En el año 2009 emigró mi hijo menor hacia Europa, motivado por el amor y la necesidad de vivir una vida sin la violencia y oportunidades que enfrentaba en El Salvador.  En 2013, emigró también a Europa mi hijo mayor, motivado por mejores opciones de estudio y también de vida.  Yo sigo aquí y creo que seguiré hasta que sienta que no puedo hacer más para mejorar este país.

Empleados públicos cantan himno nacional de El Salvador

Debo aclarar que sé quepatria” es un concepto muy complejo (tanto que hasta yo estoy implicada), pero eso será tema de otra plática.  Mejor regresemos al título de esta entrada: YO NO CANTO EL HIMNO NACIONAL.   ¿Sabían que en el Gobierno Central, exigen que se cante el himno nacional en cada institución para celebrar (??¡¡¡) la independencia?. Pues bien:  yo no lo canto.  ¿Por qué? pues a continuación les explico:

El himno de El Salvador comienza diciendo: “saludemos la patria orgullosos, de hijos suyos podernos llamar..”  Entonces, yo llevo media vida mirando cómo esta patria, esta madre, expulsa a sus hijos: porque no puede resguardar sus vidas dentro del territorio, porque no puede garantizar el  alimento para sus familias, porque no puede garantizarle que no morirán  a manos de la delincuencia, porque varios de esos hijos tienen  capacidades intelectuales que no son reconocidas ni fomentadas en este entorno… en fin, una madre que expulsa, que vomita a sus hijos hacia el exterior, en su mayoría para que le envíen remesas y le sostengan en su vorágine de consumismo.

Yo no me siento orgullosa de llamarme hija de este patria.  Yo quiero construir algo distinto, quiero que mi gente viva mejor.  Por eso, mientras esta madre que llaman Patria, no cuide a sus hijos e hijas, yo no cantaré el himno nacional, que la ensalza.

Se acerca otro 15 de septiembre y no lo cantaré. Algunos dirán que es un capricho, otros, que es una falta que merece una sanción, y yo…  simplemente, estaré tranquila con mi decisión, pues durante unos breves minutos me sentiré libre de actuar de acuerdo a mi conciencia.

7 comentarios en «Yo no canto el himno nacional»

  1. Hola Mirna. Primeramente déjame decirte que me gusta mucho tu blog: es sencillo pero esa es su grandeza a la vez.

    Desearía poder decir que entiendo tu dolor personal, pero no puedo; no viví la época de la guerra pero sí estoy viviendo sus consecuencias. Como joven, puedo presenciar cada una de las desgracias que le acaecen día a día a mi país y cualquiera pensaría que eso me frena en mis motivaciones; pero es todo lo contrario. A veces, de las desgracias podemos sacar lo mejor de nosotros porque de ahí viene nuestro instinto de supervivencia, sino ¿realmente hubiésemos desarrollado ojos, piernas, brazos en la evolución si no las hubiésemos necesitado?

    Sé que hay muchas cosas por las cuales quejarnos de nuestro pulgarcito: sufrimos demasiado. Pero muchos adultos deben tomar en cuenta que nosotros lo que llaman la “nueva generación” tenemos un gran peso encima: llevamos a cuesta los errores del pasado. Y aquí no se trata (pienso yo) de culpar; sino de superación y lastimosamente nos hemos quedado estancados en una polarización política sumamente anticuada y un resentimiento social increíble.

    Mi punto es que me entristece leer un post como este, si los jóvenes vemos en nuestro adultos (quienes son nuestro ejemplo a seguir) algún tipo de resignación o rendición ante las adversidades, no nos va a quedar de otra que optar por eso mismo y bajar la cabeza. Así que, Mirna, ánimos; que mientras hay vida hay esperanza. No tiene nada de malo cantar el himno nacional si le dotas TÚ el significado que tu corazón te dicte. Es cierto, no tenemos independencia: EE. UU. nos tiene bien controlados; pero relee las hermosas letras del himno y no te dejes llevar por el significado (falso) que los “políticos” u otras personas le dan. El significado de patria es muy complejo (te cito aquí), tienes razón; pero en tu interior tú lo puedes simplificar.

    El Salvador puede salir adelante sólo con personar luchadoras, así que no te rindas porque sería un granito menos de arena y eso es ¡inaudito! Muestrale a esta generación que los adultos no se rinden… Ustedes son nuestro ejemplo.

    Y te invito a conocer las nuevas olas de salvación cultural que en nuestro país están surgiendo. Hay excelentes artistas nacionales, museos, personajes que valen la pena repasar. Eso da más esperanza.

    Finalmente, te invito a leer esta carta de Salarrué que se llama “Respuesta a los patriotas”. Tal vez ahí encuentres tu significado de lo que es “patria” o sino de lo que es Cuscatlán: http://elojodeadrian.blogspot.com/2005/09/mi-respuesta-los-patriotas.html

    Muy buen día 🙂

    Atte.
    Una joven que cree en la hermosura de los salvadoreños.

  2. comparto mucho su opinion, para bien o para mal yo no naci en El Salvador, mis papas estaban en USA cuando naci, por que mi papa fue a estudiar alla por que queria estar mas preparado para sacar de la pobreza a esta madre ingrata, sin embargo, estando alla renuncio a varias ofertas de trabajo que le ofrecieron para que se quedara, “en tu pais correra la sangre Jose, le decian sus amigos” pero el respondio que su gente lo esperaba para compartir sus conocimientos, al regresar lo despidieron del ministerio de agricultura por que no era miembro del partido de gobierno, corrian tiempos de conciliacion.
    Vivimos aqui toda la guerra, y mi papa renuncio a irse, de aqui, por seguir ayudando a los pobres del pais desde su trinchera.
    yo me fui a USA a estudiar y aqui estoy, tengo todo para vivir alla, pero este pais me ha dado una carrera, una esposa y un hijo, pero mas que nada una gran experiencia de vida. me duele ver como los jovenes de este pais son sacrificados como nada, son usados como carne de cañon por los deseos egoistas……lo he visto desde tiempos de la guerra, basta leer la historia de este pais y seguimos igual.
    me sorprendio mucho hace dos semanas cuando mi papa, que ha luchado tanto por este pais, me pregunto: “que han pensado acerca de irse de aqui…..” la pregunta me cayo como un rayo, la verdad, este pais es dificil mirarlo en color rosa, por que quizas por mi trabajo he visto a este pais desde muchos angulos y cada vez lo detesto mas, veo como su gente es egoista, cada vez es menos solidaria….pero si mirna, tampoco canto el himno nacional, quisiera ser mas optimista, pero no veo razones para serlo.
    la gente pobre que siempre con la ayuda de mi papa, son asaltados, sus cosechas saqueadas y ls bosques sembrados por ellos con esfuerzo son talados sin piedad por ladrones que han robado hasta las latas de comida.

      1. hoy vi algo que me impacto mucho, fui a san luis talpa y conoci a un niño de doce años, con el rostro de un hombre de 50, un caso grave de insuficiencia renal, el iba a ser trasladado de emergencia al hospital bloom por que no habia insumos para su dialisis y estaba muy grave, mientras tanto todo mundo pendiente del nuevo iphone 5s y el 5c, mientras el niño luchaba por su vida, lamentable, a los ojos de la indiferencia de un gobierno del cambio que usa las clinicas del ministerio de salud, que dicho sea de paso, no tienen medicamentos ni medicos, para hacer propaganda politica a favor del fmln, y el partido gana usa el problema para lelvar agua su molino…..entonces cantemos el himno por que mas inocentes moriran por pura decidia

  3. Coincido enormemente contigo. Aquí en Ecuador, últimamente, después de cantar el himno se escucha un grito: “Viva el Ecuador (persona en el estrado)! Que viva (todos)!” Hace 5 largos años que no lo canto; la razón? Fui convocado a ser miembro de una junta receptora del voto (eran elecciones presidenciales). Estaba organizando el material, y mi compañera y yo no nos dimos cuenta de que estaba sonando la introducción del himno; un milico nos vio y gritó a voz en cuello: “A ver señores, suspendan eso; respeto al himno nacional!” No sé a ella, pero a mí me molestó mucho. Canté un poco, pero me di cuenta de que en un rincón otra muchacha permanecía de pie en silencio. Me di cuenta de que me habían lavado el cerebro con la idea de que el himno de tu país, sea cual fuere, es el segundo más hermoso del mundo, después de la Marsellesa francesa. NO es una obligación cantar un himno. Que hay que ponerse de pie y todo, es cierto, pero si sientes que tu país no es lo que debería ser, pienso que tu actitud, estimada bloguista, es la correcta. Aquel día dejé de sentirme ecuatoriano, y por el resto de mi vida. Ecuador siempre fue un país inestable políticamente; en los últimos 18 años han caído 3 gobiernos y hemos tenido un total de 7 presidentes, es decir, un presidente cada 2,5 años. Y por si eso fuera poco, el actual presidente quiere quedarse más tiempo (me atrevería a decir que hasta el día de su muerte); esa es la inequívoca conducta de un dictador. Yo no siento nada por el país que me vio nacer; 2 meses después del incidente que acabo de narrar, hice mi primer viaje al extranjero, y descubrí que es mentira que debes aferrarte a tu tierra natal; tú lo que tienes que hacer es apoderarte del mundo, adquirir conocimientos, hablar otros idiomas, tener otras costumbres, ser diferente a los demás, es decir, no ser borrego, no sé qué expresiones se usan en los demás países.

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